Como cualquier deporte minoritario en España, el hockey sobre hielo es un deporte de locos. Porque para intentar sacar adelante un deporte sin apenas ayudas hay que estar un poco loco. Y si encima ese deporte es de invierno, y vives en España, hay que estar bastante loco.

Cuando hablo de que el hockey es un deporte sin ayudas, lo digo en todos los sentidos. Obviamente en cuanto a las instituciones es más fácil ir cerrando el grifo a los deportes minoritarios, porque la gente que se va a quejar es menos. ¿Se queja poca gente? Entonces no es un hecho noticiable para los medios de comunicación. (Esta situación ya llevó a que se tuvieran que organizar los clubes aragoneses de deportes minoritarios).

Por parte de los medios, estamos ante la pescadilla que se muerde la cola: deporte minoritario = poca gente que lo sigue = poca audiencia asegurada = no lo emito = no aumenta el número de personas que lo siguen, y esto se repite continuamente. El dicho “el que no arriesga no gana” está claro que en la relación medios-hockey hielo, no es aplicable, porque ningún medio apuesta por emitirlo.

En el último año, hemos visto emisiones intermitentes de NHL en Gol TV (porque de Movistar + han desaparecido) y ya vale. Nunca nadie apuesta por la liga nacional. Ni siquiera la televisión pública es capaz de hacer una apuesta firme por emitir las finales. Algún partido esporádico, el último preolímpico, pero nada más.

Ahora los locos tienen que ingeniárselas como pueden para encontrar difusión. Lo triste, es que siempre serán unos locos metidos en un deporte minoritario, tirando de inventiva para intentar promocionarlo. Bueno, quizás decir “siempre” sea exagerar, pero a día de hoy prácticamente la única manera de que la situación cambie es que por generación espontánea salga ahora un crack a nivel mundial. Lo hemos visto, sin salir de una pista de hielo, con el fenómeno de Javi Fernández, o con Carolina Marín en bádminton.

No obstante, las dos personas anteriormente mencionadas son mucho más idolatradas en otros países fuera de nuestras fronteras, que en el propio al que representan. ¿Por qué? Falta de cultura deportiva. En España, te tiene que gustar el fútbol y si no, eres un loco.

Miro con envidia a otros países en el que se apuesta y se cuida a los deportistas de cualquier disciplina. En el que universidades e institutos se pegan por tener a un deportista que pueda llevar algún reconocimiento a sus vitrinas. ¿En España? La Educación física es una asignatura donde casi nunca sacan mejores notas los que mejores condiciones físicas tienen, y se sigue asociando la figura del deportista con la de un zoquete. ¿Por qué? Falta de cultura deportiva.

Jorge Antoni